El filtro de una piscina es el corazón de su sistema de depuración. Cuando funciona bien, el agua está limpia, clara y equilibrada. Pero en el caso de que empiece a fallar, debes tener bien controlados todos los escenarios posibles. Por eso mismo, en Iraqua, como especialistas en mantenimiento de piscinas en Pontevedra, nos parece interesante conocer las 5 señales que confirman que el filtro de una piscina necesita su debida atención. ¡Toma buena nota!
1. El agua está turbia, aunque el cloro esté en niveles correctos
Cuando el agua ya no está tan transparente como debería, a pesar de que la química está ajustada, el problema casi siempre está en la filtración. Y es que un filtro saturado deja de retener las partículas en suspensión que enturbian el agua, aunque el tratamiento químico sea el adecuado. Si has corregido los parámetros y el agua sigue sin aclararse, toca revisar el filtro antes de seguir añadiendo más productos.
2. La presión del manómetro está por encima de los valores normales
La mayoría de los filtros de arena tienen un manómetro que indica la presión del sistema. Si es tu caso, debes verificar que no sea demasiado elevada (generalmente por encima de 2,5 bar sobre el valor de referencia) porque eso indica que el filtro está obstruido y el agua no circula con normalidad. Es la señal más técnica y también una de las más claras: cuando el manómetro sube, toca contrarrestar o revisar el medio filtrante.
3. El caudal de retorno al vaso ha disminuido notablemente
Si notas que el agua entra con menos fuerza por los difusores o que la bomba trabaja más de lo habitual sin resultados, nuestros especialistas en mantenimiento de piscinas en Pontevedra te dirán que, seguramente, el flujo está siendo frenado por un filtro con poca capacidad de paso. Ese esfuerzo adicional de la bomba reduce la eficiencia y acorta su vida útil considerablemente.
4. Aparecen algas con más frecuencia de lo habitual
Una proliferación de algas repetida, incluso con el tratamiento químico correcto, indica que el filtro de la piscina no está eliminando bien los residuos orgánicos que sirven de sustrato para su crecimiento. No olvides que el ciclo de filtración insuficiente es uno de los factores que más favorece este problema en verano.
5. El filtro lleva más de cinco años sin sustituir el medio filtrante
La arena de cuarzo o la zeolita del interior del filtro tienen una vida útil limitada. A partir de los cinco o seis años, su capacidad de filtración se reduce, aunque no haya ningún síntoma visible. Cambiarla cuando toque hacer el mantenimiento es una decisión más que inteligente.
¿Prefieres que nos ocupemos del mantenimiento de tu piscina en Pontevedra?
Si detectas alguna de estas señales en tu piscina, desde Iraqua nos podemos encargar de hacer una revisión completa del sistema de filtración. Contacta con nosotros y deja este asunto en manos de los mejores especialistas en mantenimiento de piscinas en Pontevedra.